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100 motivos para ir al dentista (Parte 3)

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70. PARA CORREGIR UNA AGENESIA

La falta de un diente puede estar relacionada a una alteración genética, por la cual el germen dental que daría origen a la formación de aquel que no está presente. También puede estar y no haber crecimiento suficiente de los maxilares que le propician el adecuado espacio para su erupción. Esos dientes no nacieron, permaneciendo incluidos en el huesos o semi incluidos, pero no erupcionaron en la posición correcta, habiendo pasado completamente el periodo para su emergencia. Algunas veces el motivo se relaciona con la dureza del tejido óseo del área en el que está ubicado, impidiendo su erupción. Y en otras la permanencia exagerada de los dientes temporarios hacen con que otros dientes tomen espacios, faltando a este, lugar para su nacimiento.

Las alternativas de tratamiento son el cierre de este espacio a través de aparatos ortodoncicos. Si el espacio resultante de la falla es pequeño, puede realizarse el aumento de coronas de los dientes vecinos a través de resinas del color del diente, desgaste en los dientes vecinos y colocación de prótesis convencionales o adhesivas (con menos desgaste en los dientes que darán soporte). También se podrá colocar un implante en el espacio de la agenesia y rehabilitar este con una prótesis, sin tocar los adyacentes.

Exceptuando los tratamientos con ortodoncias, todas las alternativas deben ser realizadas después de terminado el periodo de crecimiento del portador de la agenesia, para que las alteraciones finales del desenvolvimiento de los huesos de la etapa no alteren el trabajo. Su odontólogo lo orientará y le indicará, no sólo la mejor alternativa, el profesional indicado para ejecutar el trabajo, en el caso de que él no sea especialista en el área y no encuentre la solución. El pasaje de la infancia a la adolescencia es el periodo ideal para procurar las primeras orientaciones para estos casos.

 

 

71. PARA EVALUAR LA RETRACCIÓN DE LA ENCIA

Es causada por la pérdida del hueso que está luego debajo de la encía para ayudar en la sujeción de los dientes, provocando un descarnamiento y retroceso de la posición original. Puede estar relacionada a la mala higiene con consecuente inflamación subgingival, que provoca la reabsorción del hueso, por cepillados muy intensos o por el uso de cepillos con cerdas muy duras y ásperas, hábito de cepillado únicamente horizontal, encía muy fina y poco resistente, restauraciones en el talón del diente (región próxima de donde se insiere la encía) o trauma oclusal (presión que lesa los tejidos dentales).

Naturalmente irreversible y con pocas posibilidades correctivas, siendo tentativas mas usuales los injertos de encía y rellenado del espacio que se encontraba ocupado por el hueso. En los casos en que la recesión está en etapa de procesamiento por mala higiene o inflamación, la corrección de estos puede llevar a una reposición más satisfactoria de la encía, si la enfermedad no hubiese alcanzado la etapa avanzada. La mejor alternativa es la prevención o tratamiento en la etapa inicial de la enfermedad, antes de que ella entre en un proceso irreversible.

Para esto es importante un acompañamiento en espacios de tiempo que nunca superen los seis meses en las personas con predisposición al problema, que puede ser detectado por la constante presencia de placa bacteriana dado a higienización inadecuada o insuficiente. No sólo los pacientes con historia de pérdida de los dientes en los padres, motivados por una enfermedad periodontal, como también todos los que no tiene el hábito regular de tres o cuatro cepillados diarios donde uno de ellos debe incluir el uso del hilo dental. Debe imponerse un control rígido de la placa bacteriana a partir de los treinta años, visando evitar la perdida de algún o de todos los dientes.

 

 

72. PARA CORREGIR LA ASIMETRIA FACIAL

Normalmente las partes de nuestro cuerpo que se repiten acostumbran reproducir tamaños y formatos diferentes. Las orejas deben ocupar posiciones diametralmente opuestas, el formato de los ojos reproducir las mismas formas, las cejas (para la mejor armonía estética) deben ser iguales, los pómulos deben tener el mismo volumen. Lo mismo debe suceder también con nuestros dientes y encías, que para componer una estática equilibrada, deberían repetir en posición, formato y tamaño lo correspondiente del lado opuesto. Esto debería ocurrir principalmente en los dientes de adelante, que son los que más mostramos al sonreír, pero no siempre sucede.

Con la evolución de la cosmética dental, que incluso el color de los dientes acompañan un padrón, son posibles pequeñas alteraciones correctivas de la forma y posición de los dientes, en la búsqueda de un todo que traduzca un equilibrio armonioso y que tenga como resultado un rostro con bellas características. Los elementos para estas modificaciones llevan, incluso, en consideración elementos de estética facial, así como trazos de la personalidad de los pacientes. De modo que, los dientes son aumentados o disminuidos en búsqueda de una apariencia más fuerte o femenina, según el deseo de su poseedor.

Quien se sienta insatisfecho con su todo facial, puede, además del cirujano plástico, buscar un especialista en odontología restauradora, si su odontólogo no actúa en esta área. Con esto podrá complementar su apariencia con un toque en los detalles de mayor convergencia de todas las miradas: "su sonrisa".

 

 

73. PARA TRATAR UNA ALVEOLITIS

Sucede, normalmente, cuando hay desintegración del coágulo (orificio donde se hallaba el diente antes de la extracción). Normalmente es ocasionada por buches o aspiraciones muy fuertes en el lugar de la extracción, por la propia persona, muchas veces con la buena intención de mantener el lugar más limpio, cuando lo correcto seria dejarlo como está para que el propio organismo tenga condiciones de repararlo. También puede ocurrir, rupturas de los puntos colocados para cerrar la herida, por masticación impropia en el mismo o, todavía, por lesiones tóxicas de medicamentos. Constatados por olor fétido, feo gusto, dolor o edema. En la mayoría de los casos, surgen en los dos o cuatro días después de la extracción, pudiendo permanecer por diez o veinte días.

A mayoría de los odontólogos pide a sus pacientes que dos o tres días después de las extracciones, lo visiten para un control y siete días después para retirar los puntos. Algunos olvidan la visita de control, que es justamente en el período de riesgo, entendiendo que lo más importante es retirar los puntos. Habiendo sospechas por coincidencia de los síntomas característicos del problema, concurra a su odontólogo.

Siempre el odontólogo que acompaña la salud dental de una persona es el más indicado para hacer las extracciones. Principalmente a causa del factor de confianza, excepto en el caso de los sisos, donde un cirujano puede ser el profesional más indicado. En la hipótesis de una alveolitis, busque siempre al profesional que realizó la extracción, en función de que este sabe los detalles de cómo y en que condiciones se procedió en la misma y si existe algún probable motivo para su aparición. Su tratamiento es rápido y fácil, por la interrupción del proceso y restablecimiento del coagulo.

 

 

74. PARA CAMBIAR UNA PRÓTESIS

No siempre es sencillo para un odontólogo prever el tiempo que una prótesis colocada puede permanecer en la boca, en perfectas condiciones de uso, incluso porque existe una gran variedad de alternativas. Las variedades más conocidas son la prótesis fija (cementada a los dientes preparados), removible (prendida con ganchos), estos dos tipos de prótesis pueden ser unitarias (reponiendo un solo diente), parcial (de dos o más dientes) o total (conocida como dentadura o completa). Recientemente la más utilizada es la prótesis sobre implantes. El uso y duración dependerán, entre otros factores, de distintas características biológicas de comportamiento y diferentes tipos de materiales para su confección, variando su durabilidad.

Si una o más raíces usadas para su sujeción presentan problemas (que pueden ser de conducto, encía o trauma), si se cambió o se pretende cambiar la prótesis de los dientes que actúan en el maxilar opuesto, si el paciente es bruxomano y forza la prótesis en el período nocturno, si se llegara a romper alguna de las partes de su estructura de sujeción, entre una serie de otros problemas que pueden suceder, la prótesis necesitará ser revisada. Además si la prótesis ya lleva un buen tiempo de uso y por el oscurecimiento natural de los dientes por la edad, ella necesitará ser cambiada.

Como en todo aparato, no debemos esperar a que se rompa para arreglarlo, pues este comportamiento puede determinar su condena. A la primer señal de desajuste u otra anormalidad, busque el odontólogo que hizo la prótesis y cuéntele todos los síntomas. En la mayoría de los casos, los arreglos y reparaciones que se pueden realizar, se solucionan algunas veces con una nueva fijación. Otras, a falta de estas, pueden llevar a la perdida definitiva. En estos casos, trate de colocarse un tipo de prótesis mejor y más resistente.

 

 

75. PARA CORREGIR LA LINEA DE LA SONRRISA

Durante el acto de sonreír nuestros labios presentan una curvatura, que debido a factores hereditarios o de raza dejan a la vista la encía, exponiendo más los dientes de la arcada superior, o en otros mostrando más los dientes inferiores. De acuerdo con el tamaño de la arcada con relación al ancho de los labios, al sonreír algunos muestran solo los dientes de adelante y otros hasta el último diente de atrás.

Si dientes y encías son bonitos, esto pasa a ser una ventaja para la sonrisa. Si los dientes son pequeños y las encías muy grandes, se perjudicará a la estética facial. En el caso de que los dientes sean muy grandes y los labios y encías no tanto, en general sobresaldrán los dientes dejando de lado la armonía de sonreír, provocando una connotación no espontánea. Estos y muchos otros factores determinantes para una sonrisa que no satisfagan a su poseedor, pueden ser mejoradas con algunas intervenciones del odontólogo, tales como: reposicionar los dientes más hacia adentro, bajando el labio, disminuyendo o aumentando las encías, dando proporcionalidad a los dientes, liberando algunos frenos de los labios, cambiando el formato de algunos dientes, entre otras.

Lo ideal para la mayoría de los casos es buscar su odontólogo en la etapa de crecimiento, para estudiar y decidir lo que puede ser hecho y con eso alcanzar los mejores resultados. Lo que no sea de su especialidad será derivado al especialista correspondiente, para complementar la búsqueda de una mejor estética facial para su sonrisa. Puede estar seguro de que las quejas en cuanto a su sonrisa pueden ser solucionadas por la moderna Odontología y colocarlo en el mundo de los satisfechos con sus facciones y movimientos faciales.

 

 

76. PARA MEJORAR LA MASTICACIÓN

La función de la masticación tiene la participación coordenada de todos los elementos de la boca, servidos por los miembros superiores. El proceso se inicia con los dientes incisivos que reducen los alimentos a pedazos aptos para la secuencia del procedimiento. Continua con los premolares que, ya con la boca cerrada, inician la trituración de los alimentos. La etapa siguiente está destinada a los molares, que producen la trituración intensa y definitiva. En todas las etapas ocurre una participación importante de la lengua y de las mejillas en la mantención de los alimentos en la posición apropiada, además de glándulas que producen líquidos importantes para preparar la ingestión del bolo alimenticios resultante.

Para que esta función se realice correctamente, es importante la presencia de todos los dientes, bien posesionados, sin traumas de articulación, sin dolores por caries o en las encías, por sarro, de forma que el proceso masticatorio se procese por entero, sin sobrecargar el estómago con funciones para las cuales no fue desarrollado. Para masticar mejor es importante conocer bien toda la dinámica de la masticación en teoría, para controlarse en la práctica donde la estaremos utilizando.

Su odontólogo hará esto con detalles, en la medida en que examine sus dientes, explicándole por que cada uno tiene un formato característico y el porque de la posición de cada uno de ellos. Estas preguntas y explicaciones son excelentes para que las haga en su próxima consulta de revisión. Para ellas no existe la necesidad de buscar un especialista, a menos que la razón de sus dudas sea alguna disfunción del sistema masticatorio, que requiere la intervención de un especialista que entienda bien sobre oclusión, normalmente los especialistas en ortodoncia, prótesis, periodoncia o implantodoncia.

 

 

77. PARA HACER UN DIAGNÓSTICO PATOLÓGICO

Esta es la manera de identificar algunas anomalías, problemas, enfermedades o heridas en la cavidad bucal. Se constituye como punto de partida ideal para cualquier inicio de tratamiento. Puede ser realizado directamente en el consultorio, por las evidencias y síntomas, diferencial, comparando los síntomas de las diversas afecciones o definitivo, cuando se adicionan a los primeros análisis realizados en laboratorios patológicos o institutos radiográficos, que permiten confirmar los diagnósticos iniciales, desde la anamnesis y radiografías. Son importantes las anotaciones realizadas en la ficha del paciente, como la consulta y lectura de las anteriores anotaciones.

Hacer buenos diagnósticos siempre que se presenten sospechas de alguna anormalidad es la mejor manera de estar tranquilo frente a alguna necesidad inmediata o futura, alejando el riesgo de alguna emergencia o dolor agudo en el futuro. Todo tratamiento hecho con calma y cuidado cuesta menos y ciertamente tiene mejores resultados si son comparados con los de una situación de emergencia.

Normalmente, en las consultas anuales o semestrales que toda persona debería hacer regularmente con su odontólogo éste pude hacer un análisis global de su boca. Así podrá alejar cualquier posibilidad que pueda surgir provocando un tratamiento a corto plazo. En estos, pueden ser detectadas enfermedades no sólo de los dientes sino también (y algunas veces principalmente) de los tejidos blandos que hacen parte de la cavidad bucal. Vale para estos lo mismo que vale como máxima para los dientes: "prevenir es siempre mejor que remediar".

 

 

78. PARA TRATAR LAS ESTOMATITIS

Se tratan de afecciones, estados patológicos que además de alcanzar el tejido de la encía puede invadir parte de la mucosa bucal. Las más comunes son: la afsta (en la presencia del sarro), áurica (por el sabor metálico), eritematosa (coincide la erupción de un diente), cremosa (conocida como sapito, por la falta de higiene bucal), gangrenosa (resultado de un debilitamiento físico general), medicamentosa (administración sistémica de medicamentos), nicotínica (ocurre en el paladar, por el habito de fumar), protética (bajo las prótesis dentales), sifilítica (manifestación de la sífilis, transmitida por contacto), entre otras menos comunes. Los tratamientos son variados, normalmente en función del origen de la enfermedad, muchos de ellos sencillos, cuando son realizados inmediatamente después del surgimiento de la lesión.

Tratarlas enseguida es la manera más segura de impedir su progresión y propagación hacia otros órganos. Apenas surjan, procure observar bien sus alteraciones y síntomas, para poder relatárselas a su odontólogo en el momento de la consulta, facilitando así su diagnóstico. Trate de recordar y relatar también los cambios de hábitos recientes o anormalidades sucedidas.

Evite medicaciones caseras, que en la mayoría de las veces son paliativos, sin actuar en el combate al foco principal. No juegue con su salud, exponiéndose a soluciones propuestas por alguien que no halla estudiado el asunto y no tiene libros para recurrir, tratando de identificar el origen del mal y su adecuado tratamiento que, de acuerdo a la gravedad, puede ir más allá de una simple medicación. Confíe en quien más entiende sobre enfermedades de la boca: su dentista, que en el caso de algo más grave, lo orientará a un especialista, que seguramente resolverá su problema.

 

 

79. PARA HACER UNA MENTOPLÁSTIA

Se trata de una operación, hecha por una incisión en el fondo de la base de los dientes antero inferiores, con el objetivo de reducir la salencia exagerada del mentón. Tratándose solo del tamaño exagerado del mentón, se puede conseguir de esta forma aproximadamente la reducción de cinco centímetros y la re escultura del mismo. Se trata de un procedimiento simple, rápido y realizado en un consultorio dental. La reestructuración estética obtenida por esta pequeña reducción es increíble por sus efectos en la composición de la armonía facial de los portadores de este problema, siendo mejor percibida y aceptada por aquellos que hace mucho tiempo luchan por convivir con esta sobresalencia. Estar en armonía consigo mismo no tiene precio, principalmente cuando los valores son pequeños, los riesgos inexistentes y el intra y postoperatorio, indoloros.

Su odontólogo podrá ayudarle indicando un cirujano buco maxilo facial, que es el especialista capacitado para realizar estas correcciones. Después de evaluar cada caso, documentando radiográficamente, haciendo mediciones, conociendo su edad ósea, analizando su capacidad reparadora. Si usted tiene dudas en cuanto a los resultados, pídale que le muestre fotos de otras personas que ya tengan corregido su problema, comparando el antes y el después, o todavía haciendo un molde de yeso de su mentón y hacer en él las reducciones que le darán una idea de cómo podrá quedar después de realizada la intervención.

 

 

80. PARA VER SI TENEMOS CARIES NUEVAS

La carie es una destrucción de los tejidos dentales que suceden desde la infancia (carie de mamadera) hasta la vejez (carie senil), con mayor incidencia en la adolescencia, justamente en la etapa de la vida en que menos se cepillan los dientes. En esta, un descuido en la higienización y se forma la placa dental, con las bacteria que colaboran en la formación estableciéndose en la forma de colonias listas para el ataque en la primer región con el esmalte débil o desmineralizado, estas son conocidas como caries incipientes o carie inicial, cuando solamente la cutícula del esmalte se alteró, posibilitando la invasión bacteriana, formando una mancha blanca y opaca, que visualmente interrumpe la transferencia uniforme del esmalte.

Haciendo consultas para verificar si tenemos caries nuevas, estas pueden ser identificadas en esta etapa inicial y, siendo tratadas, determinando un costo mucho menor en el tratamiento. Procediendo así, las posibilidades de pérdida de un o más dientes, a causa de caries esparciéndose por distintas partes del diente se reduce drásticamente, aumentando las posibilidades de seguir hasta el resto de nuestra vida con todos los dientes, que debe ser el objetivo de todos los que se preocupan con la salud de su cuerpo.

El odontólogo más indicado para evaluar nuevas caries es el que lo atiende siempre, incluso por el hecho de conociendo donde acostumbran surgir sus caries, por sus dificultades en la higienización, tiene la ventaja de ir directamente a los puntos críticos y tiene las condiciones de orientarlo sobre cuales son las regiones que no son higienizadas correctamente y donde pueden surgir nuevas caries.

 

 

81. PARA TRATAR LA RESPIRACIÓN BUCAL

La respiración bucal es el hábito que viene a causa del desvío de tabique nazal, adenóide o amígdalas, comunes en pacientes con anomalías de posicionamiento de los dientes que no están tratados, terminando por provocar una ampliación de la encía marginal que, en vista del problema toma un color rojizo amarillento y toma una forma redondeada, alterando visualmente todavía más la sonrisa y la posición de reposo. Esta consecuencia, en las encías, ocurre con edemas y crecimiento de las papilas. Todos estos factores juntos llevan a un resecamiento de la mucosa, reduciendo la resistencia de la misma. El tratamiento, de acuerdo con el caso, es la corrección ortodoncica del problema, que si no resuelve totalmente el problema puede requerir la participación de otros especialistas. Además de las ventajas estéticas visibles, existen las mejorías fonéticas y las del propio aparato respiratorio, por la fisiología de la respiración que es la más adecuada a la nariz. Ventajas importantes a considerarse son las fonoaudiológicas, tanto que a los que se someten al tratamiento se les recomienda, después de este, una derivación al fonoaudiólogo, para la complementación de la rehabilitación y reeducación.

Su odontólogo fácilmente diagnosticará el problema y lo derivara al ortodoncista, también conocido como ortopedista facial, quienes son los especialistas indicados para dar solución a esta anomalía. En los casos más simples se corrigen con aparatos móviles y, en los más complejos, se requieren aparatos fijos. La edad ideal es tan pronto se perciba la dificultad de respirar con la boca cerrada. Para que se pueda hacer un diagnóstico en tiempo adecuado e iniciar el tratamiento siempre que la edad ósea lo permita y sea conveniente, incluso como intento de solución con aparatos móviles de uso nocturno.

 

 

82. PARA REMOVER UNA HIPERPLASIA

La hiperplasia es una proliferación anormal de las células. La dental, que es la más conocida, sucede en pacientes que usan dentaduras que encajan mal. Para empezar, la presión causa un corte que por la irrigación constante, da lugar a la hiperplasia. Su lugar más común es la cresta alveolar, y es frecuente también en el surco vestibular. La hiperplasia del cóndilo (un desvío lateral de la mandíbula con desvío de la arcada dental inferior) es una alteración no tan común, pero compleja en su solución. El primer síntoma es el alejamiento de las arcadas del lado de la lesión. La epitelial focal es una infección de origen viral que sucede en los adolescentes, con elevaciones modulares múltiples y blandas. Otra es la fibrosa, conocida como elefantiasis gingival, que es un espesamiento de las encías, encubriendo todo o casi todo el diente. Y la papilar inflamatoria asociada a prótesis mal ajustadas, inflamando el área debido al impacto del alimento entre las papilas. La mayoría de estas se solucionan con pequeñas intervenciones, y en algunos casos puede haber recurrencia. Tratarlas es impedir, ante todo, que se esparza y que continúen importunando a sus portadores, algunas veces con dolor otras con la mala apariencia. Incluso las que no molestan, el hecho de ser resultantes de un crecimiento anormal de las células, deben ser observadas con atención y ser el blanco de un correcto diagnóstico, seguido de un tratamiento.

Como no todas presentan síntomas inmediatos, muchas veces su surgimiento ya es la etapa avanzada. Motivo por el cual siempre es recomendada una consulta inmediata a su odontólogo, que dependiendo del caso, lo derivara a un especialista (periodoncista o cirujano buco maxilo facial).

 

 

83. PARA TRATAR DISPLASIAS

Las displasias son desenvolvimientos anormales, como la dentinária (dientes decíduos posteriores con alteraciones de color), la ectodérmica (ausencia de pelo y glándulas sudoríparas y sebáceas), las fibrosas (hueso sustituido por fibras, exclusiva del período de crecimiento óseo, pudiendo ser monocística o poliostótica). La monocística es un fibroma con osificación, más común en niños y adultos jóvenes, en los cuales puede ocurrir migraciones dentales. Y la poliostótica es la que compromete varios huesos, siendo sustituyente del síndrome de Allbright, cuando ocurre con pigmentación y deformidades. Por último la odontogénica, cuando los dientes no hacen su erupción o lo hacen fuera de tiempo, siempre después del plazo normal, provocando como consecuencia, una deformación anatómica con dientes pequeños, coloreados de marrón y blandos.

Algunas, con tratamiento adecuado, se solucionan con la interrupción de las causas y otras solamente con la utilización de prótesis, ya que el mal no tiene solución en si. No dejar secuelas es uno de los objetivos, interrumpir su progresión es otro. Hecho el diagnóstico correcto, normalmente diferencial, las alternativas de tratamiento son bien definidas.

Como la mayoría de las displasias ocurre en una franja de edades aproximada, el odontólogo que normalmente las constata es odontopediatra, que es el especialista elegido cuando quien está acompañando al paciente es clínico general. Como niños y adolescentes no tienen el hábito de relatar este tipo de problemas, los padres deben estar atentos a la aparición y desenvolvimiento de elementos anormales, a partir de las manifestaciones descriptas en cada una de ellas.

 

 

84. PARA CIRUJIAS QUE DEVIENEN DE UN TRAUMA

El traumatismo es una forma de lesión física consecuente de un impacto sobre el cuerpo, en la región de la faz, en este caso llamadas de lesiones de orden traumática del área buco maxilo facial, para caracterizar una atención odontológica. Las lesiones son llamadas traumáticas y en el caso de no haber solución de continuidad en la piel lesionada, reciben el nombre de contusión. En el caso de estas, siempre ocurrirán internamente. Las más comunes son las provocadas en accidentes automovilísticos, de trabajo, de práctica de deporte, resultantes de caídas o peleas, además de otros tipos de golpes incidentes en la región de la faz. La rehabilitación, en la mayoría de los casos, es a través de una cirugía correctiva.

En la mayoría de los traumas por accidentes la atención se orienta a la rehabilitación funcional y estética del paciente. Tanto a nivel del tejido óseo como el de los tejidos blandos, con reposicionamiento de los tejidos y precomposición de eventuales partes perdidas. Las intervenciones de esta naturaleza casi siempre brindan soluciones satisfactorias, salvo en los casos de grandes pérdidas o retraso en la atención y pérdidas significativas de tejidos, casos en que los injertos son la solución.

Casi todos los traumas requieren de una atención inmediata. Los de mayores extensiones a nivel hospitalaria y las demás en el ambiente del consultorio. En los consultorios los que se solucionan con anestesia local y en el hospital los que demandan una anestesia general o complementación quirúrgica en la forma de un equipo multi - profesional, para la atención quirúrgica en otras áreas. Accidentados con complejidad siempre deben ser conducidos a hospitales con servicio de buco maxilo facial y los sin gravedad al consultorio de su odontólogo, que de acuerdo con el caso hará la indicación necesaria.

 

 

85. PARA EVALUAR EL SANGRADO DE LAS ENCIAS

Varios son los procesos que lo originan, pudiendo ocurrir en función de inflamaciones, ulceraciones del epitélio surcular (surco entre la encía y el esmalte del diente), perioplastias (enfermedades en los tejidos alrededor de los dientes), enfermedad de Gaucher (variación de pigmentación debido a la sustitución del tejido medular), además de otras causas generales del trauma, tumor, deficiencias de las vitaminas, hemofília, hipertensión, entre otras. Identificado el origen, que en la mayoría de las veces está asociada a malos hábitos de higienización, el camino está abierto al adecuado tratamiento, que muchas veces dependerá del propio paciente para su mantención e impidiendo el regreso del mal, con consecuencia de sangrado. Encías sanas, higiene supra y subgingival, son garantías de buenos dientes por muchos años. Pero lo inverso, traerá con certeza problemas y necesidad de tratamientos en pocos años.

Salvo las que viene a causa de otras enfermedades, la mayoría de las que son exclusivamente de problemas bucales podrían haber sido evitados de haber existido prevención. Esta última se da en la forma simple de una buena y completa higiene oral. Esta es sin dudas, la manera más económica e inteligente de evitar este tipo de problema. En las primeras señales de sangrado de las encías, consulte a su dentista que tratará de identificar la verdadera causa y de acuerdo con esta, le indicará el tratamiento adecuado. En el caso de que la enfermedad ya esté establecida y avanzada, le indicará un especialista, el periodoncista en este caso, que es un odontólogo especializado en el tratamiento de las encías y en desenvolver programas de control para la salud de las encías.

 

 

86. PARA TRATAR LESIONES BUCALES

Las lesiones son cambios que ocurren a partir de alteraciones anatómicas o en los propios tejidos de la boca, con variadas formas de presentación en el ámbito de la Odontología. Las más comunes son: depresivas (constituyen las úlceras), elevadas (cuando la superficie está acima del plano del plano de la mucosa), fibrósa (sustitución normal por tejido fibroso), plana (en el mismo nivel de la mucosa), blancas (aspecto blancuzco en la lengua o en las mejillas), radiolúcidas (cerca de cincuenta tipos de lesiones que permiten el pasaje de los rayos X), radiopacas (cerca de quince lesiones identificadas por ofrecer resistencia al pasaje de los rayos X) y las lesiones vesiculares (de origen virósico o alérgico, en forma de pequeñas bolsas de líquido). Por tener tratamientos muy variados, solamente se consulta al odontólogo para el correcto diagnóstico para determinarlos.

Algunas tiene un ciclo corto, que puede ser abreviado por la atención médica; otras, presentan dolor y sensible que incomodan y, si son tratadas, se elimina el dolor. A veces, la participación del profesional indicando adhesivos de superficie y aplicaciones discretas de anestésicos tópicos, colaboran para enfrentar el típico malestar causado por las lesiones, mientras su causa está siendo tratada.

Casi la totalidad de las lesiones bucales tienen tratamiento por el propio clínico general que lo atiende, incluso porque con el seguimiento la mayoría tienen tratamiento rápido y simple. Algunas pocas, más complejas, pueden requerir exámenes para un diagnóstico más apropiado y tratamiento quirúrgico que, dependiendo del caso, puede ser hecho por su odontólogo, y en otros, derivados al patólogo y cirujano buco maxilo facial.

 

 

87. PARA HACER UNA OSTEOSÍNTESIS

Las osteosíntesis son realizadas para suturar directamente los fragmentos causados por una fractura. Pueden ser hechas por intermedio de la utilización de hilos metálicos, llamada osteosíntesis metálica, o con el uso de placas metálicas, donde son empleadas placas de metal con perforaciones para colaborar en la soldadura de fracturas, con pérdida de pedazos de hueso y que, por eso, necesitan de estabilización para su reconstrucción. En el caso del uso de hilos, su elección se debe al hecho de ser difícil la reducción por aproximación de un gran número de fragmentos. En ambos casos la vía de acceso es por el borde inferior de la mandíbula, haciéndose perforaciones en el hueso para el pasaje de los hilos y colocación de tornillos.

Este tipo de tratamiento tiene como finalidad primera colaborar con la soldadura ósea, tal cual lo que sucede con yeso en las fracturas de piernas o brazos, buscándose por la inmovilización el favorecimiento de las condiciones de unión ideal de los huesos que se pretende unir y que, por sus fragmentos, difícilmente alcanzan buenos resultados sin hilos y placas.

Siempre realizadas por cirugianos buco maxilo faciales que, para su mejor seguridad y tranquilidad, puede ser indicación de su odontólogo y, en el caso en que crea oportuno, este podrá participar de la intervención como asistente- auxiliar. Para disminuir el temor a la idea agresiva de colocación de hilos y placas, conviene recordar que el tejido óseo no tiene nervaduras sensitivas, como el tejido mucoso, y por lo tanto, no resulta doloroso, tanto en el acto de la colocación, como en el período en que estos y estas permanezcan hasta completar la consolidación del hueso fracturado, no habiendo, así, fundamentos para el temor en estos tratamientos.

 

 

88. PARA TRATAR LA MALA OCLUSIÓN

La mala oclusión es causada por una relación anormal de los maxilares superior e inferior, afectando la oclusión, que es el correcto posicionamiento de los dientes en el acto de abrir y cerrar la boca, tanto para hablar como para masticar, o aún buscando la posición de reposo. Pueden ser antero- posteriores, vertical o transversal, según las direcciones y clasificadas en dental, esquelética y combinada o funcional, de acuerdo con las áreas. Todas tienen innumerables clases y subclases que solamente un profesional competente y estudioso será capaz de identificar para tratarlas mejor.

Las malas oclusiones generan disfunciones y, en muchos casos, dolores y problemas en las articulaciones temporo mandibular que, con el tiempo, pueden inclusive esparcirse hacía dolores de oído y jaquecas. Siendo su tratamiento una manera de eliminar o prevenir dolores que, muchas veces, traen extremas molestias. Pueden ser constantes y prolongadas, aunque no intensas o agudas en su etapa inicial.

Muchas veces, es difícil para los que desconocen el tema identificar un problema relacionado a la mala oclusión y cuando el dolor aparece ya es señal de que el mal ya está instalado, y a punto de perjudicar el buen funcionamiento de la articulación. Por este motivo es importante, en la adolescencia y en el inicio de la edad adulta un análisis específico para evaluar que los factores de oclusión están en orden. Normalmente, los odontólogos que más entienden de oclusión y mala oclusión son los ortodoncistas, protesistas, periodoncistas e implantologos, que serán las especialidades indicadas para el tratamiento, por su odontólogo, en el caso de que él no sea un estudioso de la oclusión.

 

 

89. PARA ALIVIAR SÍNDROMES

Los síndromes son los conjuntos de síntomas de una enfermedad, que aparecen al mismo tiempo y que se refieren a un mismo mecanismo. Aunque dependan de causas diversas, pero señalando una determinada enfermedad. Solamente las que tienen manifestación en la cavidad bucal, en número superior a doscientas, tiene su importancia porque permiten la identificación de una serie de enfermedades, en diferentes partes del cuerpo. Por la atenta observación de sus manifestaciones, desde que ha sido de un buen y organizado volumen de informaciones y sinonimias de los síndromes.

Entre las ventajas de su conocimiento, una es colaborar con el paciente en el diagnóstico de alguna enfermedad, principalmente cuando él ni siquiera imagina que la posee, como tal, solamente cuando esta viniera a manifestarse en su etapa aguda, puede ser motivo de tratamiento, muchos casos, en una situación tardía o con menores posibilidades de cura. Otra es colaborar con el propio médico del paciente brindándole elementos importantes para la obtención del diagnóstico.

Difícilmente un paciente es llevado a visitar un consultorio dental la identificación de algún síndrome también por el hecho del desconocimiento que muchos tiene acerca de las informaciones que podrían llevar a su identificación , pues todavia no se tiene un libro específico de síndromes con manifestación el la cavidad oral, que permitirá a los dentistas tener una fuente de consulta, para, en los casos de duda, buscar los síntomas, un correcto diagnóstico y encaminar el tratamiento.

 

 

90. PARA TRATAR ODONTOMAS

Los tumores que tienen su origen en una relación con el sistema dental son llamados odontomas y pueden ser simples o compuestos. Sus causas están relacionadas a la proliferación de células que, cuando se forman por más de un tipo de tejido, son denominados odontomas compuestos. Existen varios y en forma de identificación son: ameloplásticos (también llamados de fibro- odontomas), cistico (compuesto por tejido dental duro), complejo (masa de tejido duro), geminado (dientes gemelos), blando (mezcla de tejido epitelial y conjuntivo), odontoplásticos (debido a un retraso en la erupción), coronarias (hipertrofia del esmalte), entre otros. Su tratamiento es la extracción quirúrgica (retirada).

Una de las ventajas de su extirpación es que los odontomas no regresarán. Otra es evitar que alcancen un volumen grande, ya que en este caso, puede tornar frágiles las estructuras, con posibilidad de fractura ósea, que llegara a ser uno de sus riesgos. No presentan grandes peligros desde que sean identificados en un tiempo prudente y retirados.

En su mayoría, son descubiertos por radiografías, razón por la cual siempre que se haga algún tratamiento que las necesite, las radiografías también deben ser analizadas con la intención de verificar algún odontoma. Visto como una masa radiopaca irregular, con pequeñas formaciones opacas en su interior. En los casos de sospecha, su odontólogo lo derivará a un cirujano buco maxilo facial que es el especialista más preparado para tratar con este tipo de diagnóstico, y en la secuencia promover su remoción. En los casos donde se presente dudas sobre la interpretación de las radiografías, este lo derivará a un radiólogo, que es especialista en hacer diagnósticos radiológicos.

 

 

91. PARA MEJORAR EL AUTO ESTIMA

El auto estima se refiere a querernos a nosotros mismos, de nuestro cuerpo, de nuestro rostro y de nuestra sonrisa. Participan en la composición de nuestro estado psicológico, del momento que estamos viviendo y de la disposición que estamos teniendo para enfrentar las cosas de nuestra vida, de nuestro día a día. Cuando estamos satisfecho con lo que tenemos y somos, la vida parece fluir más suelta, mas liviana. Al contrario si tenemos algo de nos desagrada o nos molesta, perdemos un poco el gusto por las cosas, la vida parece que no anda. Colaboran con el auto estima principalmente, los detalles con que convivimos. Por ejemplo, una mancha en la espalda no molesta tanto como una fractura en un diente.

Tener lindos dientes y sanos es buena manera de mejorar nuestro grado de satisfacción con nosotros mismo, de hacer con que nos guste más nuestra apariencia, de dejarnos más seguros para enfrentar situaciones que envuelven relaciones con otras personas, principalmente si son extraños. Nos irritamos por algún dolor en las encías, alguna herida bucal, o por haber perdido un día de trabajo ocasionados por un dolor de dientes. Nos hace tener un sentimiento de ira para con nuestro cuerpo, que es la perdida temporaria del auto estima.

Para que esto no ocurra o se estuviera sucediendo, visite su odontólogo, relate el origen de su descontento y arregle con él una forma de tratar el problema. Aunque usted no pueda hacerlo en el momento, pídale que le financie un tratamiento en cuotas, pues con el auto estima en alta, nuestro desempeño mejora y nuestro rendimiento también, abriendo posibilidades para más trabajo y nuevas ganancias. Si no es su caso, al menos no perderá días de trabajo o su empleo por las ausencias o la falta de auto estima.

 

 

92. PARA CORREGIR FISURAS DE LÁBIO

Una fisura labial está presente cuando no sucede la unión y el completo cierre del hueso y de los tejidos de la región del paladar. Puede ocurrir en diferentes grados, la fisura puede presentarse sólo en los labios y en otros caso extenderse la abertura por todo el paladar. Además las deficiencias estéticas, otros problemas están involucrados tales como, limitaciones fonética, resonancia nasal, incapacidad para incluir correctamente los dientes y, como consecuencia la dificultad para impedir el escape de aire por la nariz. El tratamiento puede ser quirúrgico o a través de prótesis. Para la cirugía es importante que ya haya ocurrido el crecimiento del maxilar superior y la prótesis separe la cavidad bucal de la nasal.

Aunque no tenga el desenvolvimiento, la prótesis es usada para ayudar en la estética y en las funciones del lenguaje. Además permite una oclusión dental funcional con, rehabilitación, incluso psicológica, de los pacientes en la estética, habla y masticación, reintegrándolos a la convivencia social.

La decisión por la prótesis o por la cirugía de ser tomada por un equipo de profesionales experimentados y capacitados en este tipo de lesiones.

 

 

93. PARA TRATAR LA OSTEOMIELITIS

La osteomielitis es una inflamación del hueso originada en la médula, ostentándose hasta la parte esponjosa y difundiéndose por los demás tejidos del hueso, normalmente producida por unos estafilococos hemolítico, por vía sanguínea extendiéndose a huesos, sanos como dientes, senos maxilares, alvéolos y tejidos molares alrededor de los dientes. Provocan un tipo de necrosis clínica y traumatismo externo en el hueso afectado, además de procesos infecciosos concomitantes. Sus síntomas son muy parecidos con los de una infección aguda, con dolor, elevación de temperatura y malestar. Los dientes duelen y se ablandan por la destrucción ósea, con exudado purulento. Su tratamiento se hace con penicilina y ingesta abundante de líquidos.

Por tratarse de una enfermedad grave, en el estado agudo el paciente debe ser hospitalizado, donde se incluye que se trata de un paciente que no permite espera y sí una acción rápida y segura. Incluso, para que el portador reciba una dieta hipercalórica e hiperproteica además un drenaje quirúrgico hasta que el tejido muerto se haya extirpado.

Por el hecho de que algunas veces, su diagnóstico puede ser concluido como una infección aguda, se recomienda que se busque inmediatamente al odontólogo. No se debe ir directamente al hospital, porque un inexperto puede confundirla con una infección aguda. Usted, al buscar el odontólogo, debe relatarle todos los síntomas para que haga el diagnóstico correcto y lo derive a un hospital con presencia de un cirujano buco maxilo facial, para la orientación de la parte bucal de la enfermedad, incluso porque no se recomienda hacer curaciones (curetas) para la extirpación de los secuestros (fragmentos óseos mortificados) en los consultorios.

 

 

94. PARA HACER ODONTOSÍNTESIS

Las fracturas son rupturas o rajaduras en el hueso que puede ser causadas por traumatismos, carencia de ciertos minerales en la sangre o la colaboración de algún tumor. En algunos casos, ocurre en consecuencia de la conjunción de estos tres hechos. Pueden suceder por presión, tracción, flexión o por torsión. Los síntomas más comunes son dolor agudo, deformación de la región, hinchazón, que puede suceder con o sin hemorragia, de acuerdo con el origen y la causa de la fractura, entre otros. Su tratamiento se da a través de una odontosíntesis, que es el procedimiento utilizado para inmovilizar una fractura en la mandíbula. Conocida también con términos de más fácil comprensión tales como: ligadura y atadura, puede ser horizontal (hecha solo en la mandíbula) o vertical (cuando se une con la maxila).

Considerado el método más simple y de más fácil realización, con la ventaja de no impedir que la persona trabaje o conviva socialmente, porque permite masticar y hablar normalmente. Se usa hilos de acero inoxidable y anillos de goma. No traumatiza y permite el restablecimiento de la oclusión normal. Incluso deglutir sin limitación.

Las medidas preventivas a su ocurrencia son análisis de sangre para identificar alguna fragilidad y análisis para diagnosticar algún tumor. Esto es lo que puede hacer su odontólogo, además de derivarlo a un buen especialista en cirugía y traumatología buco maxilo facial, que es el indicado para este tipo de atención, que en la mayor parte de los casos debe hacerse inmediatamente después de la constatación de fracturas, evitando, de esta manera que el problema se acentúe o se agrave, con aumento de la fractura o dificultando su completa consolidación, que normalmente suele suceder, sin dejar vestigios o secuelas.

 

 

95. PARA TRATAR GRANULOMAS

Los granulomas son tumores, con formación a partir de tejidos conjuntivos, presentando un nódulo inflamatorio caracterizándose por otras reacciones de tejido que pueden ser observadas en la cavidad bucal. Surgen por consecuencia de un proceso inflamatorio con una irritación asociada, algunas veces con consecuencias de alteraciones del estado general. Entre varios, los más comunes son: abscedado (pus en la parte central), cístico (encapsulado), dental (extensión de la inflamación pulpar), epiteliado (islotes de tejido), infeccioso (lesión crónica), letal mediano (comienza en el paladar, es letal), maligno (nariz y senos de los maxilares, es letal), periradicular (nódulo inflamatorio) y reparador de células (premolares y molares en la mandíbula).

En virtud de algunos son un precáncer como el del dorso de la lengua o letales como el mediano y el maligno, es importante estar atento a su surgimiento. No correr riesgos necesarios es la mejor postura con relación a los granulomas. Para motivar su cuidado, algunos son benignos y extirpados, no vuelven más. Otros necesitan acompañamiento periódico incluso después de la cirugía.

Cualquier anormalidad que se sospeche debe ser motivo para un análisis bucal, que debe ser realizado por su dentista, que hará la primer evaluación y, de acuerdo con el caso, podrá derivarlo a un análisis radiográfico completo y para el diagnóstico especializado. Ambos pueden ser realizados por el especialista en radiología y de ser necesaria la intervención, esta se realiza por el cirujano buco maxilo facial, especialista en esta área, acostumbrado a tratar los problemas de esta naturaleza con buenos resultados.

 

 

96. PARA EXTIRPAR FIBROMAS

También son tumores, sólo que tienen la característica de ser benignos, delimitados y formados por tejidos conjuntivos. Los blandos tienen mayor vascularidad y fibras colágenas sueltas. También pueden tener consistencia dura, ser blancos y grisáceos. Ambos son comunes en la cavidad bucal, siendo los más conocidos: ameloblásticos (generalmente un diente impactado), cementificado (raro, no relacionado con el ápice), central (en el maxilar o en la mandíbula de color blanco grisáceo), de irritación (es el más común de la mucosa oral, en respuesta a alguna irritación local), odontogénico (recuerda un quiste dental, asintomático) y el periférico (se localiza en la encía con calcificaciones). Los blandos se localizan más en las mejillas y los duros en el reborde alveolar y espacio interdental.

Características ventajosas con relación a su tratamiento es el hecho de que son benignos, de crecimiento lento y que pueden alcanzar gran tamaño sin alterar su benignidad. Normalmente bien localizados, tiene fácil extracción definitiva. Tiene un origen simple como por ejemplo el hábito de morder los labios o por alguna otra irritación local, que bien pueden ser evitadas o tratadas, antes de transformarse en fibromas.

Muchos de ellos ocurren en la etapa que va de los diez a veinte años, siendo importante estar atentos para poder detectarlos, posibilitando así su tratamiento o extracción. Por no tener mayores complicaciones, su diagnóstico y tratamiento puede hacerse por un odontólogo para identificarlo y la cirugía para su extirpación, que normalmente acostumbra ser simple y rápida, sin retorno de dolor, además de un postoperatorio sin grandes complicaciones.

 

 

97. PARA ACERTAR LA DIMENSIÓN VERTICAL

Se trata de la altura de las zonas de las mandíbulas que sujetan los dientes naturales conocidas como rebordes alveolares, cuando los músculos elevadores y depresores están en equilibrio. Puede ser dividida en dimensiones verticales de oclusión (la separación vertical de los maxilares cuando los dientes se encuentran en contacto oclusal) la dimensión vertical de reposo, también conocida como fisiológicas (la separación entre los maxilares cuando los músculos elevadores y bajadores se encuentran en estado de equilibrio). Para tener una oclusión equilibrada, las fases oclusales de los dientes deben estar en contacto simultáneo, en toda la arcada, con la carga distribuida proporcionalmente por todos los dientes, siendo importante que no ocurra exageración prejudicial en ninguna parte. Para tener la oclusión céntrica, el contacto debe ser total y simultáneo, con los dientes en reposo.

Estos conceptos son importantes porque permiten confeccionar una prótesis con el mayor número posible de elementos de registros, condición que posibilita la realización de prótesis dentro de los conceptos de la normalidad de confusiones. Estos elementos son blanco de medición y transferidos a un articulador donde odontólogo y protesista, harán los ajustes necesarios para la confección de una prótesis que tenga como ventaja el hecho de haber sido simulada en sus movimientos, como sucede en la boca.

A causa de esto es importante cuando necesiten de una prótesis, principalmente cuando envuelva un número importante de dientes en las dos arcadas, para que la parte fisiológica de la masticación, llevando a una mala oclusión que el especialista elegido para estas prótesis más amplias conocidas como rehabilitación bucal, sea el protesista.

 

 

98. PARA CORREGIR DISFUNCIONES CRANIOFACIONES

Se tratan de fracturas que provocan una separación entre el tercio superior medio de la faz y la base del cráneo. Sucediendo el deslocamiento hacía abajo y presentando inclinación hacia atrás. La parte fracturada hace con que solamente los dientes posteriores se toquen, dejando los anteriores sin contacto, problema conocido en la Odontología como mordida abierta. Normalmente el maxilar es comprometido, pero el cuerpo del maxilar se fractura menos que la nariz. El traumatismo directo en accidentes de automóviles, cuando el cuerpo es proyectado hacia delante, lanzado al encuentro del volante, es el mayor causante.

El procedimiento es reducir la fractura, objetivando un acercamiento de las partes fracturadas para la consolidación dentro de los lineamientos dentales, buscando una oclusión normal. Algunas veces se usa algún tipo de fijación intermaxilar, para promover la tracción del maxilar fragmentado o fracturado. Las disfunciones pueden ser altas, tipo Lefort I (cuando la está sobre el hueso molar) o baja, tipo Lefort II (cuando está bajo el hueso molar).

Estas correcciones son complejas, pues envuelven no solamente la fase quirúrgica sino también, la parte de rehabilitación de las disfunción, motivo por el cual deben ser el resultado de estudios para la correcta orientación, con el fin de que los restaurados queden dentro de lo esperado y alcancen las finalidades propuestas en la planificación quirúrgica. Normalmente, los odontólogos acostumbran a derivar este tipo de tratamientos a cirujanos con experiencia y con una gran casuística en situaciones similares, de forma que los riesgos sean mínimos y los resultados compensadores, por la amplitud del trabajo realizado y su relación, tanto desde la parte del profesional como desde la parte del paciente.

 

 

99. PARA TRATAR LUXACIONES

Las luxaciones son el resultado del deslocamiento de la articulación, también conocido como deslocamiento de la mandíbula, por una desarticulación durante la realización de extracciones dentales. Pueden ser mandibulares o temporo mandibular. La mandibular en el sentido posterior y sucede con más frecuencia en pacientes de sexo femenino, cuando el cóndilo se desloca sobre el orificio del conducto auditivo externo, lo que es fácilmente constatable por el tacto. Como resultado, las arcadas quedan cerradas. La temporo mandibular, normalmente por la abertura exagerada de la boca, muchas veces durante el tratamiento dental, provocando el alejamiento del cóndilo, aflojando la cápsula de la articulación. Con esto, el paciente no logra cerrar la boca.

En ambas el tratamiento es prácticamente la técnica de recolocación del cóndilo en su debido lugar, lo que requiere conocimiento de la anatomía y de los lugares exactos en que las presiones deben ser ejercidas, bien como qué movimiento y en qué momentos, deben ser realizados. En un primer momento la situación es desagradable para el profesional y para el paciente, más por lo inusitado y por la situación que se crea, si bien el reposicionamiento es simple y retornado el maxilar del paciente a su lugar, no permanece ninguna alteración y no se hace necesario ningún otro procedimiento.

Para los odontólogos, no llega a ser una situación complicada, por el hecho de haber estudiando este tipo de problema y saber como actuar. Además de que nada anormal resultará de esta situación, incluso por haber acompañado en las atenciones de la facultad y en el relato clínico de colegas que ya hayan pasado por ella antes

 

100. PARA CORREGIR MALOS HÁBITOS

Excepto los que vienen de problemas relacionados con vicios de masticación, que terminan causando gingivitis, existen otros que se adquieren espontáneamente o por influencia de vicios y mañas, tales como: morder los labios sistemáticamente, comer las uñas, cortar hilos y cintas con los dientes por pereza de buscar un instrumento apropiado, colocar clavos o tornillos en la boca, masticación de diversos objetos como lápices, lapiceras y biromes, abrir botellas con los dientes y otros menos comunes. Las consecuencias de estas anomalías son problemas en la oclusión del diente, fracturas, pérdida de restauraciones, además de algunas lesiones crónicas.

El procedimiento ideal es un interrogatorio hábil para la identificación del tipo de mal hábito y una exposición detallada de los maleficios de aquel tipo particular del malo habito junto a la identificación, su riesgo y perjuicio que vienen, ya que llevan a lesiones de difícil identificación y tratamientos diferenciados. Algunos terminan por traer consecuencias en otras partes del cuerpo, como el de sujetar clavos en la boca, por mezclar con la saliva ingerida continuamente por el organismo. Otros pueden causar consecuencias a largo plazo, como el masticar los labios que en el futuro podrá ser una de las causas de problemas en el ligamento periodental.

Su odontólogo debe ser informado de sus malos hábitos, cuando estos existen, para no ser confundidos al intentar identificar alguna enfermedad y no encontrar razón lógica para la misma. En la peor de la hipótesis él intentará ayudarlo alentándolo y estimulándolo a desvincularse de estos, como un motivador y como persona interesada en su salud como un todo.

 

 

OTROS MOTIVOS PARA VISITAR SU DENTISTA

101. Para decirle que su tratamiento fue bueno

102. Para no faltar al trabajo

103. Para marcar una consulta

104. Para avisar su cambio de dirección

105. Para mostrar cuánto usted mejoró

106. Para decir que aquel medicamento resulto

107. Para pedir orientación

108. Para buscar una receta

109. Para pedir un presupuesto

110. Para pedir un mejor plazo

111. Para indicarle un paciente

112. Para desmistificarlo frente a los niños

113. Para llevar sus hijos

114. Para sugerir un cambio

115. Para presentarle un posible paciente

116. Para invitarlo a dar una charla

117. Para conocer su nuevo vecino

118. Para llevarle un artículo sobre Odontología

119. Para pagar tratamientos

120. Para indicarle una empleada doméstica

121. Para presentarlo a un amigo

122. Para saludarlo por su cumpleaños

123. Para demostrar solidaridad

124. Para invitarlo a participar en el club

125. Para conseguir material de trabajo para la escuela

126. Para avisar que cambió su número de teléfono

127. Para hacerle una sorpresa

128. Para prevenirle de algún problema

129. Para presentar un amigo

130. Para advertirle cuando existe algún peligro

131. Para conocer su nuevo consultorio

132. Para avisar que su placa tiene algún defecto

133. Para saludarlo por el día del dentista (3/10)

134. Para llevarle un regalo

135. Para mostrarle un folleto de otro dentista

136. Para denunciar falta ética en algún colega

137. Para aclarar una duda

138. Para marcar un día de pesca

139. Para ofrecer sus servicios

140. Para darle una buena idea

141. Para conocer su secretaria nueva

142. Para hacerle preguntas

143. Para invitarlo a una fiesta

144. Para informar él numero de su celular

145. Para consultarlo sobre una plática

146. Para estimular un hijo a seguir Odontología

147. Para comentar que consiguió un mejor presupuesto

148. Para hacerse su amigo

149. Para regalarle un libro

150. Para pedir opinión sobre este libro.


Trabajo enviado por:

ANTÔNIO INÁCIO RIBEIRO (Brasil)

E-Mail: ribeiro@odontex.com.br

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